Los 4 pilares básicos de la Acción Local en Salud en Andalucía

La experiencia de varios años de trabajo con los Ayuntamientos y sus comunidades nos ha llevado a identificar cuatro pilares básicos que sustenta el proceso de la Acción Local en Salud, y que, como columnas de nuestro Partenón particular: compromiso político, estructura técnica, metodología y participación ciudadana.

Desde la Carta de Ottawa y la Declaración de Yakarta, de finales del siglo pasado, tenemos claros los conceptos de la salud globalizada, donde la promoción de la salud se convierte en un proceso que permite a las personas incrementar el control sobre los determinantes de su salud y en consecuencia, mejorarla.  Igualmente, el desarrollo de este concepto nos ha llevado consecuentemente a identificar al municipio, a la comunidad local, como el escenario ideal y la unidad básica de la acción, promoción y prevención de la salud a través de la planificación estratégica basada en la evidencia. De ahí, que esta planificación en salud a nivel local deba partir de los Determinantes de la Salud y deba desarrollarse  bajo los  principios de Salud en todas las Políticas y Participación Ciudadana.

 Pero llevar este concepto y principios a la práctica en el territorio no es fácil. La experiencia de varios años de trabajo con los Ayuntamientos y sus comunidades en toda Andalucía, nos ha llevado a identificar cuatro pilares básicos que sustenta el proceso de la Acción Local en Salud, y que, como columnas de nuestro Partenón particular,  son fundamentales en el soporte de todo el proyecto  de elaboración de un Plan Local de Salud.


                                                           *Elaboración propia a partir del Esquema de Covadonga Monte Vázquez 


Como base y cimientos de nuestro edificio, disponemos de los fundamentos de la salud pública actual, derivada de los acuerdos que hemos comentado al principio y de todo su desarrollo en estos años, unidos a la cobertura normativa elaborada a todos los niveles competenciales y en especial en nuestra comunidad autónoma. Como cobertura y justificación de nuestras acciones tenemos nuestro objetivo principal, que no es otro que elevar la salud y la calidad de vida de las personas que habitan en nuestros municipios. Y para conseguir este fin,  a modo de dintel a cornisa que sustenta nuestro objetivo, disponemos de la Estrategia Andaluza de Acción Local en Salud que da sentido al proceso. Pero este bonito edifico fundamentado en bonitas palabras, no se quedara en pie si falta alguna de la cuatro columnas que lo sustenta. Todo proceso de planificación en salud impulsado desde los Ayuntamientos precisa de:

  • Un compromiso Político claro y expreso, que priorice recursos y que incorpore la salud en todas las políticas a la Agenda de Gobierno Local
  • Una Estructura Técnica, que coordine, organice y sistematice el contenido y conocimiento del proceso
  • Una metodología, que en nuestro caso, se fundamenta en un modelo de elaboración de Planes Locales de Salud basado en las experiencias con los Ayuntamientos de nuestra comunidad y que está en constante revisión y crecimiento.
  • Una participación ciudadana, efectiva y real, no de cuartada, que esté presente en todo el desarrollo del proceso, desde su diseño a su evaluación y que sea corresponsable del mismo, incorporando el conocimiento “no formal” y la experiencia propia, además de ser parte fundamental en la creación y consolidación de las redes de trabajo intersectorial.

El grado de importancia de cada uno de estos pilares varía a lo largo de todo el proceso, pero en su resultado final, todos deben acumular el mismo grado de protagonismo, correspondiéndose su fortaleza con la fortaleza del propio proceso de elaboración del plan,

Por último, me gustaría resaltar la singularidad que existe en la Estrategia Andaluza de Acción Local en Salud. Esta Estrategia apuesta por los Ayuntamiento como elementos claves en la coordinación de los distintos agentes que trabajan sobre los determinantes de la salud en el territorio. Son, por evidencia y por experiencia, los más capacitados para fomentar acciones intersectoriales de salud comunitaria y por tanto, tienen una obligación, además de legal, ética con respecto a sus ciudadanos.  Por eso es importante seguir impulsando esta Estrategia a nivel andaluz, y sacar “la cabeza del motor” para ver que muchas veces estamos exigiendo a los demás lo que no hacemos nosotros en nuestra casa. 

Al igual que los cuatro pilares del proceso a nivel local, la Estrategia Andaluza de Acción Local en Salud necesita de un fuerte compromiso político al más alto nivel, una estructura técnica estable que la soporte adecuadamente, un modelo exportable y comparado a nivel nacional e internacional y la incorporación de los propios protagonistas de la estrategia, los ayuntamientos, al diseño de la misma. Poco a poco iremos fortaleciendo entre todos estos pilares, porque, por principio, hay que creer en la buena voluntad de la personas.


Miguel Ángel Cuesta Guerrero
Politólogo. Experto en Administración Local y Promoción de la Salud en la Comunidad

Confiado en los “saberes de otros”

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