lunes, 23 de abril de 2018

Uso de la Bicicleta: un claro ejemplo de la necesidad de Salud en Todas las Políticas


El 19 de abril se celebra el Día Mundial de la Bicicleta, una fecha para recordar las innumerables ventajas de utilizar este medio de transporte sobre la salud, el medio ambiente y poner la atención en los derechos de las personas que lo utilizan.

La bicicleta combina a la perfección las ventajas de un vehículo privado: rapidez, libertad y versatilidad, con las ventajas sociales, económicas y ambientales del transporte público: es apta para prácticamente todas las edades, tiene un coste muy asequible, no consume combustibles fósiles y no contamina ni hace ruido. Además de mejorar la salud de las personas que la utilizan.

Entre las muchas ventajas que sobre la salud tiene el uso de la bicicleta encontramos la mejora del sistema cardiovascular, de la capacidad pulmonar, reducción de colesterol en sangre, del porcentaje de grasa corporal o incremento de la masa ósea entre otras.

A pesar del amplio reconocimiento de los beneficios para la salud, ambientales y sociales de la bicicleta, su uso actual en nuestro país es realmente muy bajo, con un porcentaje de un 3% de uso como medio de transporte en movilidad diaria. Lejos quedan países como Holanda, con un 36% o Dinamarca, con el 23%.

Solemos entonces preguntarnos, ¿cuáles son las razones que hacen que las personas no se decanten por esta conducta tan saludable y con tantos beneficios? Y volvemos una vez más a poner el foco de la responsabilidad de las conductas individuales, en el individuo. Lógico ¿no?

Usar la bicicleta es algo que una persona decide o no hacer, al igual que el resto de las conductas relacionadas con salud, como alimentarse de una forma saludable, utilizar métodos de protección en las relaciones sexuales, salir a caminar… las personas decidimos libremente sobre nuestras conductas. Releo esta última frase porque algo no me encaja y no encuentro faltas de ortografía…A ver ahora... ¿las personas decidimos libremente sobre nuestras conductas? Sí, parece que ahora me encaja más.

Quienes trabajamos en el ámbito de la Salud Pública tenemos muy claro la importancia que, sobre las elecciones individuales de las personas, tienen aspectos relacionados con las condiciones de vida, de trabajo, de infraestructuras en las que esa persona vive. Esos factores que harán que los estilos de vida elegidos por la persona se inclinen, con más o menos facilidad, a los saludables.  Hablamos desde un Modelo de Determinantes Sociales de la Salud, un enfoque que expande la atención a la salud desde los centros sanitarios, a las comunidades, a los centros de trabajo, a los ámbitos educativos…a los lugares donde las personas ganan y pierden su salud.

Este modelo también descarga en su justa medida a la persona como única responsable de sus conductas. No nos son ajenos ni lejanos debates donde se cuestionaba la pertinencia de gravar económicamente con mayores impuestos a personas fumadoras o con obesidad, por ejemplo, dado el mayor coste sanitario que ocasionaban al sistema con sus acciones voluntariamente elegidas. Sin embargo, desde un enfoque de determinantes en salud, entendemos que, aunque la persona es la que decide qué hacer o no, en los elementos que tiende a considerar para decidir, los refuerzos que una posible conducta le proporciona, los valores a los que socialmente se asocia un comportamiento…todas esas variables sobre las que la persona basa su elección, están fuertemente influidas por la estructura macro social en la que la persona vive.

En la conducta que nos ocupa, ¿que las personas decidan utilizar la bicicleta como medio de transporte y ocio depende exclusivamente de ellas?

Informes o estudios sobre la promoción de la bicicleta como la Guía de Políticas deMovilidad Ciclista de Gipuzkoa, Navarra y Pirineos Atlánticos o el Estudio sobre las estrategias de promoción de la bicicleta en las ciudades españolas realizado para la DGT en Julio de 2015, arrojan algunas de las razones que las personas aluden para no hacer uso de la bicicleta como medio de transporte habitual. Encontramos diversos prejuicios y creencias sobre el uso de la bicicleta (no tengo edad, no está bien visto, clima inadecuado…), y también importantes condicionantes vinculados a la infraestructura o seguridad. El diseño de vías concebidas pensando exclusivamente en los desplazamientos motorizados; la creciente inseguridad vial que genera el tráfico automovilístico a peatones y ciclistas; el desarrollo de unos transportes colectivos que excluyen su combinación con la bicicleta; el progresivo valor que socialmente se le adjudica al automóvil como símbolo de status económico y del progreso personal; la creciente pérdida de prestigio social de la bicicleta, asociada a la idea de pobreza, juguete o utensilio deportivo; son todos ellos factores que van mermando la promoción del uso de la bicicleta.

Como señala Margot Wallström (Comisaria europea de Medio Ambiente de 1999 a 2004) “los peores enemigos de la bicicleta en el medio urbano no son los coches, sino los prejuicios en contra de su uso como medio de transporte habitual”.

Es por ello que las políticas deberían dirigirse a modificar esa cultura de la movilidad imperante. Dar relevancia y prestigio social a las opciones alternativas al automóvil y, en este caso, a la bicicleta, así como ofrecer posibilidades para experimentar su uso, estimulan un círculo de cambios personales y colectivos hacia un modelo de movilidad más sostenible y que promociona la salud.

Vale la pena hacer esfuerzos en esta dirección, para acelerar el cambio de mentalidad aprovechando que la concienciación por el respeto al medio ambiente y la exigencia de unas mejores condiciones de calidad de vida en las ciudades está aumentando significativamente. En definitiva, y una vez más, hacer fáciles las opciones saludables.


Eva Mª Carranza MirandaTécnica de Promoción de Salud Unidad de Gestión Clínica Vigilancia, Prevención y Promoción de la SaludÁrea de Gestión Sanitaria Norte de Jaén



lunes, 16 de abril de 2018

El DSAP Condado Campiña de Huelva continúa reforzando su compromiso con la Acción Local en Salud. Retos e ilusiones.


El DSAP Condado Campiña de Huelva continúa reforzando su compromiso con la Acción Local en Salud. Retos e ilusiones.

El Distrito Sanitario Condado-Campiña de Huelva, en su compromiso por integrar la perspectiva innovadora de la salud pública, desarrollar la perspectiva intersectorial y social de los servicios de salud, así como de participar de un nuevo modelo integrado de salud pública, moderno, innovador y transparente. Entiende la “Acción local” como uno de los pilares fundamentales en la mejora de la salud y la calidad de vida de las comunidades en y con las que trabajamos.

viernes, 6 de abril de 2018

Motril: El entorno medioambiental, “un determinante clave" para nuestra salud


El pasado día 7 de marzo de 2018, nos desvelaba El País, entre otros muchos medios, la siguiente noticia “El entorno ambiental afecta más a la salud que la herencia genética”. La exposición a factores medioambientales tiene un mayor impacto en la salud de las personas que la herencia genética”, desveló una investigación publicada por la revista médica británica Nature”.

Esto nos hace pensar, que aunque los determinantes de la salud son los mismos, hemos cambiado el efecto relativo de dichos determinantes:


La noticia hizo retrotraernos al año 2012, cuando iniciamos nuestra andadura en la Red Local de Acción en Salud (RELAS), ya que el Perfil Local de Salud de nuestro municipio Motril, reflejaba una serie de conclusiones y/o recomendaciones, en concreto cinco, enfocadas al modelo de salud positiva, en el que se identificaba el mapa de activos para la salud y en el punto 5 ponía de manifiesto la importancia del territorio local como activo en salud, dado por su orografía, su climatología, su riqueza histórico-cultural-artístico, su gastronomía,...

Sorprendentemente, ¿nos adelantamos a la noticia? Posiblemente no, ¿o sí?….

Las personas que vivimos en esta zona, conocida por todos como la Costa Tropical (por sus excepcionales condiciones climáticas) sabemos la riqueza que atesoramos, por tanto, le damos respuesta a lo planteado anteriormente:

1. Microclima subtropical influenciado por la protección de la Sierra de Lújar al norte, que frena los vientos fríos de Sierra Nevada, y el mar cálido de Alborán, situado al sur, que funciona como regulador térmico. Con 320 días de sol al año y una temperatura media en torno a los 20 °C

2. Caprichosa situación geográfica a orillas del mar Mediterráneo a caballo entre el norte de África y Sierra Nevada.






4. La Costa Tropical es el único lugar de Europa donde se cultivan frutos tropicales como: mango, chirimoya, aguacate, guayaba, plátano y otros frutos tropicales.


5. Contamos con Vega, Invernaderos, y hasta puerto pesquero con la quisquilla como buque insignia

6. R.N.C. Charca de Suárez, humedal marino costero con lagunas de agua dulce. Claro ejemplo de que el apoyo ciudadano fundamentado en las evidencias científicas del valor ecológico del espacio, pueden lograr su preservación y puesta en valor ambiental.



7. “La mejor medicina, la buena comida” nuestra gastronomía digna de mención y para todos los gustos:

* Del mar: la quisquilla, pulpo seco, los espetos de sardinas y las"espichás"
* De la montaña: Choto al ajillo cabañil, frutos tropicales.
* Mar y Montaña: Las migas, hechas de harina de sémola y acompañadas con pescado; la Salamandroña (cazuela de calabaza y pescado (boquerones o sardinas), con un sofrito de pimiento, cebolla y ajos).
* Dulces para todos: Torta real (origen árabe, 1840), leche rizada, tarta San Marcos…
* Para acompañar: Cerveza Vega (cerveza artesana local elaborada con azúcar de caña) y el archiconocido Ron Montero.

8. “El territorio es el escenario fundamental donde transcurre la vida”. La epigenética, la rama de la biología que estudia los cambios genéticos producidos por el medio ambiente y las relaciones humanas, deja claro que el lugar (todo el clima físico y mental) en el que habitamos puede hacer que se expresen (o no) ciertos genes. Así muchas de las enfermedades que podemos padecer en la vejez, son el resultado de los lugares (en toda su extensión) en los que vivimos en la infancia.
Por tanto, desde el grupo motor que “construye” el primer Plan Local de Salud de Motril, apoyado en sus grupos de trabajo, compuestos por una serie de profesionales de diferentes ámbitos como representantes del tejido asociativo y ciudadanía, sigue estudiando, analizando y explorando, la influencia potencial del medio físico y social en la salud de la población y en los comportamientos en salud: “Tu código postal es más importante para la salud que tu código genético”.

Grupo Motor Motril












Alicia Rodríguez Baena
Técnica Ayudante Aula Didáctica LIMDECO
Ayuntamiento Motril



lunes, 2 de abril de 2018

¿Es el ámbito local un espacio hostil para las mujeres?


Hoy recibimos en nuestro Blog a una invitada de lujo, una persona de referencia en el salubrismo, que aúna la experiencia académica y profesional en salud pública, con su trabajo político en el ámbito local. Se trata de la cordobesa María Victoria López Ruiz (@vickyloru), licenciada en Medicina Familiar y Comunitaria, Máster en Salud Pública y Gestión Sanitaria y asesora  y docente externa de la Escuela Andaluza de Salud Pública. Desde 2015 es, además, concejala en el Ayuntamiento de Córdoba, co portavoz en Ganemos Córdoba y miembro del consejo municipal de las mujeres. Se ocupa entre otros temas, de lo relacionado con bienestar social, deportes, juventud, educación e infancia, salud y consumo, igualdad y participación. Hoy, y aprovechando el mes de marzo y el 8M, Día Internacinal de las Mujeres, nos habla de los roles de género y  su representación excluyente en los espacios público y privado, es decir, en la ciudad y en el hogar. Mil gracias @vickyloru por tu participación en @AndalucíaRELAS y por tu apuesta por "tejer salud desde lo social y lo político", una forma clave para #localizarlasalud.


No cabe ninguna duda que el género influye en nuestra calidad de vida y, con ello, en nuestra salud. El modo en el que el género determina nuestra salud ha sido puesto de manifiesto por los diferentes modelos de determinantes sociales de la salud y por diferentes marcos teóricos. De esta manera, según la autora Mari Luz Esteban hay 3 factores que inciden en que el género sea un factor fundamental a la hora de  definir nuestra salud:

- La división sexual del trabajo y la asunción por parte de las mujeres del trabajo reproductivo.
- Las estructuras de poder que recaen sobre las mujeres.
- Identidades, socializaciones y representaciones del género.



El género en el ámbito local

Las ciudades configuran nuestro imaginario social. Día tras día, atravesamos calles, barrios, parques, etc que determinan nuestra formas de vivir y de relacionarnos. Pero éstas no son neutras. Tanto las distintas formas que tenemos de interaccionar con el entorno como la configuración de éste vienen condicionadas por aquellos determinantes sociales que nos atraviesan y por los ejes de desigualdad. Por ejemplo, cuando hablamos de espacio físico, los roles de género también se reproducen quedando éste dividido en dos espacios principales: la ciudad y el hogar. Esto quiere decir que los espacios se piensan de manera excluyente a partir de la dicotomía espacio público-espacio privado. Según esta manera dicotómica de entender los espacios, el espacio privado (hogar) es el espacio de la reproducción y los cuidados, mientras que espacio ciudad es aquel en el que se ubica el trabajo productivo. Esto unido a un menor acceso a los llamados determinantes intermedios como la vivienda, el empleo, ingresos y situación socioeconómica hacen que generalmente el ámbito local sea un espacio hostil para las mujeres.

Por todo ello, intervenir de manera efectiva en la reconfiguración del espacio público para  introducir espacios de cuidados y poner en el centro la sostenibilidad de la vida y no el trabajo productivo contribuye a la reducción de las desigualdades de género y con ello en el aumento del bienestar de las mujeres de las ciudades. Iniciativas de urbanismo feminista,  intervenciones comunitarias orientadas a la colectivización de los cuidados o una perspectiva de género en el acceso a los recursos en los barrios serán fundamentales para conseguir ciudades más saludables e igualitarias y reducir las desigualdades sociales en salud. 

Victoria López Ruiz
@vickyloru